Amarillos y Amigos de viaje, ¿y luego qué?

Siempre me cuesta más hablar sobre opiniones personales. ¿A vosotr@s os pasa igual? Si la respuesta es si…tenemos algo en común 🙂

Y es que hoy, como leéis en el titulo, quiero hablaros de los amigos y amarillos que haces durante un tiempo(en mi caso un viaje)….y  termia. ¿Qué pasa después?

Es obvio ¿cierto? Con las nuevas tecnologías ahora es muy fácil seguir en contacto (ya lo hablé en el tema de las distancias y las tecnologías). Puedes seguir hablando, puedes quedar en un punto intermedio si vivís lejos el uno del otro…se pueden hacer miles de cosas para manteneros en contacto, hasta viajar juntos de nuevo!

Si…si todo esto está muy bien, pero… ¿es todo así de fácil?

Y  me refiero a encontrar Personas de verdad en un viaje (y no solo en un viaje, en un nuevo curso, en la universidad, en una fiesta…sea donde sea puedes encontrar personas que te lleguen a “la patata”), amigos u amarillos, no colegas que… bueno, han sido importantes también pero no han llegado tanto ¿me explico? Aunque he de decir que más bien…quiero hablar de los amarillos (también de los amigos momentáneos, pero me centraré más en los amarillos)

Esta tía esta loca, pensaréis. Pues si, nunca lo he negado…pero como lectora entusiasmada, todo los libros que pasan por mis manos intento tomarlos en serio (se distinguir la realidad de la ficción, ¿vale?jajajaja pero de todo se puede aprender y sacar nuevos puntos de vista)

¿Habéis leído algún libro de Albert Espinosa? ¿Leísteis el mundo amarillo? Espero que al menos una respuesta sea si…y si me equivoco, cerrad esta pestaña ahora mismo e id a alguna biblioteca, papelería (como buena fan de los libros en papel) o buscad por internet algún libro de esta gran personita (nunca entenderé mi manía de decir a alguien que considero importante GRAN y personITA… es extraño, ¿no?)
Yara céntrate.
El mundo amarillo. Si crees en los sueños, ellos se crearán.
Recomiendo que lo leáis, todo lo que leí en este libro me llamó la atención, pero sobre todo…el tema de los amarillos consiguió darme más de un quebradero de cabeza… 
“Los amarillos” no es ningún insulto hacia nadie, si no todo lo contrario, los amarillos son personas que sin comerlo ni beberlo, consiguen formar parte de ti, sin ser un amigos de toda la vida o una pareja, pero guarda una relación muy muy pero que muy estrecha, quizás. Os lo explico, esto es una definición que el autor hace sobre estos “amarillos”:
Dícese de aquella persona que marca nuestra vida y no necesita tiempo ni mantenimiento. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma de relacionarse con los amarillos es el cariño, la caricia y el abrazo. Consigue privilegios que antes estaban en posesión solo de la pareja… hacen que mejoremos como personas y descubramos nuestras carencias. Son el nuevo eslabón de la amistad. Hay 23 en nuestra vida.
(Mezcla de las definiciones que explica el autor en el libro, para intentar reflejarlo lo mejor posible)

No entraré en si lo veo igual al 100% pero…¿Lo entendéis?  una especie de mejor amigo, sin ser amigo (necesitas tiempo y confianza para ser un amigo y tiempo es lo que no tienes con un amarillo y la confianza es la que se gana en tan solo unos segundos) ¿Raro? un poco…
Nunca he comprendido que el concepto de la amistad no haya evolucionado…un amigo siempre es un amigo…y su repercusión en la persona amiga es bastante parecida en todas las épocas. En cambio, el mundo de la pareja y la familia sí que ha evolucionado… los roles, las costumbres, todo ha evolucionado
Esto dice Espinosa, y es cierto, por eso creo en su teoría de la evolución de la amistad…digamos que el mundo amarillo es una evolución de los amigos (no evolución de ser mejor, simplemente es una relación distinta)
“Los amigos se definen sobretodo porque son personas que se ven, que se ven muchas veces en la vida…pero un amarillo puede ser de horas, de días, de semanas y de años…tienen y deben tener caducidad. No debes ni tan siquiera enviarle un e-mail, una llamada o un sms para mantener algo vivo no lo necesitas.
Y aquí es donde quiero llegar.
¿cómo sabes realmente donde acaba? ¿Cómo sabes que ya no os “necesitáis”? Antes era fácil, pero ahora con tantos métodos para mantener el contacto…¿cuándo saber pararlo?
¿Es necesario pararlo? El “tienen y deben tener caducidad” no es para tomarlo al pie de la letra, depende de ti, yo creo más en la frase que dice: Pueden ser amarillos para toda la vida, o pueden transformarse en amigos, en amantes, en lo que tu desees. Simplemente espera y verás…con sus pros y sus contras porque…
Todo en la vida puede transformarse…a veces se vuelven amarillo débil y se transforman en amigos. A veces cogen un color naranja y se transforman en amantes o en amores…Lo que es seguro es que nunca más vuelve a ser amarillo 
Vaya decisión complicada ¿no? si quieres mantener a un amarillo tal cual, tan amarillo chillón como sea posible, con el don incluido para la mala suerte que lleva soportando este color tantos años… ¿cómo sabemos cuando no hay que forzar la maquinaria?
Por qué no ser amarillos o amigos momentáneos, de los de verdad, y ya está?
Es una reflexión sin respuesta, os invito a que deis vuestra opinión también, ya sea sobre el tema o para decirme que estoy loca…jajajaja
Yo… A veces pienso que lo mejor es no forzar la maquinaria, parar…tener un amarillo (pasajero) y dejarlo tal cual… y otras veces pienso que es una tontería, que hay que forzarla todo cuanto esté en tu mano, ¿qué mas da si cambia? nose nose…

Podría decir que he conseguido alguno de mis 23 amarillos (creo), también en mi viaje a Irlanda…uno de ellos unas cuantas horas en una fiesta, sin ninguna forma de volver a ponernos en contacto, no me da miedo romper la maquinaria amarilla, jajaja.

Viajeros que me leéis, o universitarios, gente en general que piensa también en estas cosicas… ¿Os lo habéis planteado también, o soy una loca (no lo dudo), demasiado loca?

 🙂

Y para terminar…
“No acababa de comprender por qué un desconocido que hasta hacía dos minutos no formaba parte de tu mundo, después se convertía en parte tuya, te entendía más que cualquier persona de este mundo y notabas que te ayudaba de una manera tan profunda que te sentías comprendido e identificado.”

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