¿Sentimientos contradictorios al volver a casa? Primeras navidades y Semana Santa en casa, después de estar fuera

Hola gentecilla!!
Llevo mucho sin escribir…solo publicando viajes…y ya tocaba, no?
Tengo que decir, quizás  muchos podáis entenderlo…que tengo que tomarme mi tiempo para escribir lo que quiero decir…porque mi don no es la escritura y mucho menos hablar de sentimientos o opiniones, tener dislexia tampoco ayuda mucho pero…. bueno, ¿quién dice que todo tiene que ser fácil?


Tenía pendiente hablar de las navidades en casa, un tema que me apetecía comentar pero que también me daba miedo por gente cercana que sé, me leerá y quizás no lo entienda, pero creo que es buena idea comentarlo para los viajeros que podéis sentir lo mismo, o futuros viajeros que quizás lo sintáis. No os preocupéis, es algo normal tener sentimientos contradictorios al llegar a casa 😉

Mi primera vuelta a casa después de decidir marcharme para tener una experiencia como Au Pair en Irlanda, fueron las navidades pasadas, 2 semanas que deseaba que llegaran para aprovechar al máximo en casa y que duraron “nada y menos”… cuando me di cuenta estaba ya haciendo el check in para hacer el viaje de vuelta a Dublín.

¿Cómo fue el viaje para volver a España? Laaaaaarguisimo.
Al vivir en la ciudad de Cork tuve que coger un bus de madrugada de 3.30 horas para llegar al aeropuerto de Dublín, esperar unas 2 horas y poder coger el avión de 2.40 horas para ir a Madrid y poder llegar (por fin) a casa…otra hora y media aprox.
He de decir que la bienvenida me encantó (aunque pueda parecer ironía con lo que voy a contar ahora, no lo es, me encantó de verdad). Pensaba que ya estarían esperándome (mi padre tan previsor, quería salir bien prontito para llegar cuanto antes) pero cuando llegué, había mucha gente dando la bienvenida a mis compañeros de viaje y mi familia…mi familia no estaba.
Esperé…esperé… y 10 minutos después decidí cambiar la SIM para llamar a  mis padres (sabiéndo ya, que se habrían perdido…jajajja) y dicho y hecho, cuándo les llamo oigo “¿Dónde está la T1?” y con unas cuantas indicaciones y orientación la encontraron mientras yo andaba en busca de ellos…y los vi.
Mi padre corriendillo por no querer perder más tiempo, mi madre (que en cuento vio que le alzaba la mano, porque está medio cegatilla…echó a correr hacia mi, que no sabía si me iba a llover una ostia por llegar antes que ellos o un abrazo….es coña, sabía lo que venía, pero hubiera sido divertido…jajaja) y mi abu, mi abuela con un cartel que habían hecho mis primos pequeños y mi hermana para darme la bienvenida. Pero no contaban con lo que podría pasar…mi abu no sabe leer, así que iba tan contenta, y con el cartel al revés, que carilla de felicidad tenía.
Una parada para ver a mi Tio, casquera y por fin el viaje al pueblo, con su mareo correspondiente.
Y si no había llegado cansada…unas pocas visitas y al cine con mi padre y mi hermanita! Las costumbres nunca cambian, como buenos Frikis, fuimos a ver el hobbit la batalla de los cinco ejércitos. Y de cena después con l@s compañer@s de mi hermana del curro…vamos, que llegué tarde a casa….pero como dormí!! En MI CAMA!
Y por primera vez en mucho tiempo…en casa me dejaron dormir hasta que despertara… y como lo aproveché…. jajajaj (no creáis que tuve esa suerte las dos semanas…hay responsabilidades que hacer!)

Y bueno…no voy a contaros todas mis vacaciones, porque tampoco son muy interesantes para contar, porque no las recuerdo bien…y porque realmente vengo a contar los raros sentimientos.

¿Cómo te sientes al volver a casa después de un gran viaje, fuera de casa…y por primera vez (en mi caso)?
El camino de vuelta, con unas ganas enormes de volver a ver a los tuyos, estar en casa, en tu cama, ver a tus bichos…las horas se hacen eternas.
cuando por fin llegas a la salida del aeropuerto y ves a tus familia (en mi caso, tras un largo rato de espera…jajaja ) no paras de sonreir porque por fin los ves de nuevo y porque los ves tan felices que la felicidad se contagia (un tema del que también quiero hablar en otra entrada es sobre como afectan  las nuevas tecnologías al sentimiento de  la distancia) y durante todo el viaje estás super contenta con una mezcla de estar como si nada, como si no te hubieras ido a ningún lado, porque todo sigue igual.
Cuando por fin llegas a tu pueblo, sientes lo mismo, miras las calles, casas, parques…como si nada, porque todo sigue igual. Bueno…quizás un rotonda nueva, o medio hecha, algún lavado de cara a un bar/restaurante, y poco mas.
Ese día de llegada, todo es perfecto, mucha alegría, muchas ganas de ver a todo el mundo ver por fin a tus bichos porque los has echado mucho de menos…y cuando por fin los ves, te das cuenta que ellos te han olvidado muy facilmente…y si no es así, no lo demuestran!! O si no te han olvidado…te muestran lo cabreados que están por dejarles (como mi gata, que hasta el tercer día no vino a dormir conmigo, como siempre…)
Por fin llegas a la cama, después ese día lleno de novedades y caes rendido. Y ahí, quizás ahi, es cuando empiezan los sentimientos contradictorios.
Al día siguiente, despiertas con las mismas ganas de ver a tu gente, de estar con tu gente, pero a la vez, como va pasando el día, los días…te das cuenta de que hay algo raro.
Te sientes raro.
Pero no me malinterpretéis, te sientes raro, si, pero eso no significa que no estés contento de estar con ellos, no tiene nada que ver. (Dato importante para no crear malas impresiones)
Sientes que estás raro, porque te sientes raro en tu propia casa, con tu propia gente y con las cosas que has echo durante años y que has dejado de hacer en tan solo 4 meses, y lo peor, te sientes raro y mal porque eres consciente de que te sientes raro y sabes que eso no deberías sentirlo, porque hace solo 4 meses que te fuiste y todo sigue igual a la vuelta, por lo tanto no deberías sentirte así… (ahora explicaré, no es malo sentir eso, que es normal y no hay de que preocuparse…todo esto según mi experiencia y de otras personas)

Y te das cuenta, quizás en el  mismo momento en el que lo sientes (si llegas a sentirlo), quizás unos días después, quizás cuando se acaban las vacaciones con tu familia y tienes que volver a la otra realidad que solo vives desde hace 4 meses…antes o después, pero terminas dándote cuenta de lo que pasa.
Estás raro, porque todo sigue igual.
Hay cosas que han cambiado, por supuesto, es algo inevitable…hay cosas que han cambiado pero ves que no han cambiado lo suficiente, practicamente todo esta igual.
Y el que has cambiado eres tu.
Solo has vivido fuera de casa, de tu pueblo, de tu país, durante 4 meses…y sientes que has vivido años fuera. Bueno, quizás no años, pero si sientes que has vivido cientos de experiencias nuevas, experiencias que sabes, no habrías vivido si te hubieras quedado en casa, conocido a gente genial que tampoco hubieras conocido y aprendido cosas que solo podrías haberlo hecho, estando allí.
Experiencias que, a pesar de haberlas vivido y estar encantada con ellas, no puedes expresar a todo aquel que te pregunta e insiste “¿qué tal por allí? habrás vivido muchas cosas nuevas y no cuentas nada”

Con esto, puntualicemos el “no cuentas nada”, porque seguro todo viajero con estos sentimientos que he explicado antes, será diferente a mi. A parte de lo que he explicado antes, mi don no es la escritura, pero tampoco lo es saber explicarme, ni hablar…no es que sea una antisocial (puede que a veces si) pero…simplemente me cuesta contar las cosas, saber como contarlas y que alguien las escuche, no hay mas. (como si fuera poca cosa…jajaja)
Entonces…mi respuesta siempre es resumida “bien, muy bien. Estoy muy contenta allí” y es cierto, lo estoy.
Pero la gente no busca eso, busca chicha!
Y a mi la chicha me cuesta  mucho contarla. Y aún así, quizás si pueda contarla a alguna personita, pero soy consciente que aunque lo cuente…no es lo mismo que vivirlo. JAJAJAJAJAJA (espero me entendáis, porque no se explicarlo mejor)
Me voy por las ramas.

El caso es que es un sentimiento que no se puede evitar…es algo normal, estás diferente, has vivido muchas cosas, cosas que quizás no puedas/quieras o sepas expresar…pero es lo que es.
Es algo que hay que asumir, y es algo que no es malo, eso no quiere decir que no quieras volver a TU casa, o que no estés a gusto con los tuyos… Es normal que te sientes diferente, has cambiado tu rutina por otra muy diferente. Lo importante es que estés feliz haciendo lo que sea que estés haciendo. 



Las vacaciones de Semana Santa han sido diferentes (solo me quedan 3 días para volver a Irlanda), más normales, con menos rarezas…quizás sea porque hemos estado más ocupados en casa (Bodas de plata entre otros asuntos), o porque ya vine con la mente más clara, esperando estar rara…y como no, ha pasado al contrario, pero lo que está claro, es que casa…es casa 🙂


Solo espero que este testamento pueda servir a algunos que podrán estar en mi situación (y en la de otras personas viajeras como nosotros, que también se sentían así). Recuerdo que al contarlo con una amiga, una amiga con situaciones parecidas. Al principio lo contábamos con miedo…pensando que la otra pensaría que no queríamos volver a casa o algo por el estilo, hasta que descubrimos que las dos pensábamos igual. Luego…hablándolo con otros amigos, no sentían eso, quizás solo querían volver a casa, quizás otros querían lo contrario, dejar su casa y volver a su nueva rutina. El caso es que cada uno somos diferentes, con pensamientos y vidas diferentes…y que no será ni mejor ni peor. 

Te invito a que comentes abajo si has estado en una situación parecida, diferente…te invito a que comentes tu experiencia, o lo que te hubiera gustado experimentar 😉

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